La corrupción de Samuel volvió a colocarse bajo el reflector público. Legisladores y ciudadanos insistieron en destrabar el juicio político que permanece detenido, pese a las denuncias por el tarifazo al transporte y el presunto desvío de recursos públicos. La exigencia es clara: saber qué pasó con las investigaciones y por qué siguen sin avanzar.
Corrupción De Samuel Reactiva Presión Ciudadana
La inconformidad no se apagó con el paso del tiempo. Por el contrario, creció. Legisladores acudieron a la Fiscalía Anticorrupción para exigir información sobre los expedientes relacionados con la corrupción de Samuel. Buscan conocer el estatus real de las investigaciones.
El reclamo surge por una razón concreta. Los procesos políticos siguen congelados. No hay fechas. Tampoco resoluciones públicas. Esa falta de claridad alimenta el malestar social.
Además, ciudadanos y activistas se han sumado a la exigencia. Preguntan lo mismo. Por qué el juicio político no avanza y quién está frenando las investigaciones.
Tarifazo Y Millones Que Siguen Sin Explicación
Uno de los ejes del caso es el aumento al transporte público. El tarifazo aplicado a inicios de 2025 golpeó directamente a miles de familias. También detonó denuncias por presuntas irregularidades en su autorización.
A este episodio se suman señalamientos por la presunta triangulación de más de 200 millones de pesos del erario. Las denuncias apuntan a recursos públicos que habrían terminado en manos de empresas privadas.
Estas acusaciones no son menores. Por eso forman parte central del juicio político pendiente. Sin embargo, el silencio institucional mantiene las dudas abiertas.
Fiscalía Anticorrupción Bajo Observación
La Fiscalía Anticorrupción recibió escritos formales para solicitar avances. La intención es romper la opacidad. Legisladores buscan información directa y verificable sobre las investigaciones contra el gobernador.
La presión responde a una pregunta que se repite. Qué pasó con las denuncias. Hasta ahora, no existe una postura clara que explique el retraso.
Esta falta de respuestas debilita la confianza institucional. También refuerza la percepción de impunidad en torno a la corrupción de Samuel.
El Juicio Político Que No Arranca
El juicio político se convirtió en un símbolo del estancamiento. Aunque las denuncias siguen vigentes, el proceso no avanza. Esa parálisis genera cuestionamientos sobre la voluntad real de investigar.
Para muchos ciudadanos, el tema ya no es solo legal. Es un asunto de rendición de cuentas. El manejo de recursos públicos y las decisiones que afectan el bolsillo de la gente están en juego.
Mientras tanto, el expediente sigue detenido. Sin avances visibles. Sin responsables señalados.

Escalan Reclamos A Instancias Nacionales
Ante la falta de respuestas locales, los legisladores anunciaron que acudirán a instancias nacionales. Presentarán escritos similares para dejar constancia del estancamiento.
Este movimiento busca ampliar la presión institucional. También evitar que el caso quede enterrado en trámites administrativos. La estrategia apunta a mantener viva la discusión. El juicio político no está cerrado. Aunque tampoco avanza.
Silencio Oficial Y Creciente Molestia Social
Hasta ahora, no hay una explicación pública clara sobre el estado de las investigaciones. El silencio oficial contrasta con la magnitud de las acusaciones.
Para la ciudadanía, la corrupción de Samuel representa una deuda pendiente. El tarifazo sigue siendo recordado como una decisión que afectó directamente la economía familiar.
La falta de respuestas incrementa la indignación. También erosiona la confianza en las instituciones encargadas de investigar.
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