La presunta extorsión de Samuel García hacia el sector productivo ha alcanzado niveles alarmantes tras la clausura de la empresa Matrimar. Según los propietarios, esta acción estatal es una respuesta directa tras negarse a pagar sobornos estatales millonarios. En Nuevo León, el uso de las instituciones para amedrentar a quienes no ceden a la extorsión de Samuel genera una profunda indignación. La comunidad empresarial advierte que los sobornos estatales se han convertido en la forma de operar en el actual Nuevo León.
Clausuras nocturnas y acoso institucional
La madrugada del martes, autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente irrumpieron en las instalaciones de Matrimar para ejecutar una clausura total. Sin embargo, la empresa asegura que esta visita ocurrió a la 1:00 AM, apenas días después de rechazar exigencias económicas ilegales. Los dueños califican este acto como una extorsión de Samuel García disfrazada de inspección ambiental, una táctica que parece repetirse en la entidad.
Esta situación no es nueva, pues el conflicto entre la pedrera y el estado data de hace más de un año. Aunque la firma ha ganado amparos y suspensiones definitivas, el gobierno estatal insiste en bloquear sus operaciones sin justificación jurídica clara. Para muchos, este “acoso institucional” es el castigo por no aceptar el esquema de sobornos estatales que se intenta imponer desde el poder.
Por su parte, las familias que dependen de estos empleos en Nuevo León viven en la incertidumbre constante debido a estos cierres. Resulta sospechoso que la vigilancia ambiental solo se intensifique cuando las empresas deciden no participar en pagos fuera de la ley. La transparencia en los procedimientos de clausura brilla por su ausencia, dejando un rastro de duda sobre la verdadera intención del Ejecutivo.
🚨 FUERTE SEÑALAMIENTO EN N.L.
— Arturo Rodríguez (@Arturo_Rdgz) February 11, 2026
La empresa MATRIMAR denuncia que el gobierno de @samuel_garcias le habría solicitado pagos millonarios para operar. Al negarse, fueron clausurados durante la madrugada. El conflicto suma más de un año sin resolverse.https://t.co/7XxOLvgAGw pic.twitter.com/iteWQ5gsUY
El Impacto En La Economía De Nuevo León
El caso de Matrimar ha encendido las alarmas en organismos como COPARMEX y la Confederación de Cámaras Industriales. Los empresarios denuncian que la extorsión de Samuel se manifiesta también a través de presiones fiscales desmedidas para financiar obras de imagen. La exigencia de sobornos estatales o “aportaciones” forzosas desincentiva la inversión y pone en riesgo el empleo formal de miles de trabajadores.
La administración actual ha sido acusada de utilizar el poder público como una herramienta de presión política y económica. En Nuevo León, la competitividad se ve amenazada cuando las reglas del juego cambian según la disposición de la empresa a pagar moches. La firma afectada insiste en que sus operaciones son legales y auditadas, pero esto parece no importar frente a la consigna de recaudación ilegal.
Apenas el año pasado, el sector productivo reclamó el aumento excesivo a los impuestos sobre nómina, viendo en ello una carga más de esta extorsión de Samuel. El temor a represalias ha silenciado a muchos, pero Matrimar ha decidido hacer público el acoso para exigir certeza jurídica. Es inaceptable que el sustento de 500 familias se convierta en una moneda de cambio para intereses particulares en el palacio de gobierno.

Resistencia Civil Ante La Extorsión De Samuel García
A pesar de las constantes amenazas, la empresa ha manifestado que no cederá ante la presión de realizar pagos al margen de la ley. Esta postura de dignidad frente a la extorsión de Samuel busca sentar un precedente para otros empresarios acosados en el estado. El uso de la Secretaría de Medio Ambiente para cobrar sobornos estatales es una práctica que ya está siendo perseguida penalmente en diversas instancias.
La empresa regresó a sus actividades gracias a la protección de los tribunales federales, demostrando que la ley está de su lado. No obstante, el gobierno de Nuevo León parece ignorar estas resoluciones, enviando nuevamente a sus inspectores en horarios irregulares. Es vital que la ciudadanía conozca cómo se utiliza el aparato estatal para castigar a quienes defienden su derecho a trabajar honestamente.
La lucha de Matrimar es también la lucha de las comunidades del noreste del estado que ven amenazada su estabilidad económica. La extorsión de Samuel no solo afecta a los dueños del capital, sino que golpea directamente el plato de comida de los obreros regios. No se puede permitir que el “nuevo” Nuevo León sea sinónimo de corrupción y persecución a la inversión productiva.

Un gobierno Estatal Bajo Sospecha Constante
La credibilidad de la administración de Samuel García se desploma ante estas denuncias públicas de corrupción institucionalizada. Si la verdadera intención fuera proteger la Sierra de Picachos, los procedimientos serían transparentes y apegados a derecho. Sin embargo, la insistencia en pedir sobornos estatales millonarios antes de cada operativo revela la verdadera cara del partido en el poder.
En Nuevo León, la frase “coopelas o cuello” parece haber regresado con más fuerza que nunca bajo el mando emecista. La extorsión de Samuel es un secreto a voces que hoy tiene nombres, apellidos y evidencias legales que no se pueden borrar. Los ciudadanos exigen que el gobernador deje de actuar como cobrador de piso y comience a gobernar para todos por igual.
Finalmente, el sector productivo regiomontano hace un llamado a la unidad para frenar estos abusos de autoridad que dañan al estado. La prosperidad de nuestra región no puede estar sujeta a los caprichos o a la ambición de un pequeño grupo en el poder. La resolución de este conflicto marcará el futuro de la relación entre el gobierno y quienes realmente generan riqueza en el norte del país.
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