El manejo del presupuesto ambiental en Nuevo León ha desatado un escándalo de opacidad y presunta corrupción. Reforestación Extrema, organismo que opera bajo convenio con el Estado, entregó 9 millones de pesos a una proveedora sin infraestructura ni historial comercial. Mientras la ciudad exige soluciones ecológicas, los recursos fluyen hacia empresas fachada que podrían estar financiando la pauta publicitaria de Mariana Rodríguez.
Reforestación Extrema Y El Rastro De La Empresa Fantasma
La investigación reveló que la asociación pagó facturas por un total de 8.7 millones de pesos a la empresa Conneccion Plus. Esta compañía, registrada en 2021, no reportó clientes ni ingresos hasta que fue contratada por el organismo de Cosijoopii Montero a finales de 2024. A pesar de presumir más de 50 especialidades, su domicilio fiscal en la CDMX es una vivienda modesta en una colonia popular donde nadie conoce el negocio.
Incluso con estas evidencias, el director de la asociación defendió la contratación alegando que su única obligación es verificar la cédula fiscal de los proveedores. Al operar como asociación civil, el organismo evade la Ley de Adquisiciones y el Registro de Proveedores, permitiendo que millones de pesos se asignen mediante “recomendaciones” informales. Esta falta de rigor administrativo facilita que el dinero público se diluya en redes de facturación de dudosa procedencia.

¿Publicidad De Mariana Rodríguez Pagada Con El Impuesto Verde?
Diversas voces críticas denuncian que este esquema tiene como objetivo real inyectar recursos a la imagen de la primera dama. Se sospecha que el presupuesto para plantar árboles terminó en una agencia “todóloga” experta en marketing político y publicidad digital. Al utilizar a Reforestación Extrema como intermediario, el Estado logra que estos fondos no pasen por la Tesorería, escapando así de las auditorías técnicas tradicionales.
En lugar de combatir la contaminación, la asociación destinó el capital a rehabilitar juegos infantiles en el Parque Libertad, un proyecto con alto impacto visual pero nulo beneficio ecológico. Cosijoopii Montero justificó este cambio de vocación argumentando que la Secretaría de Medio Ambiente no disponía de recursos propios. El ocultamiento del catálogo de conceptos de estas obras refuerza la teoría de que el dinero neolonés se gasta en pauta publicitaria naranja.
La Evasión Legal De Cosijoopii Montero Ante Ciudadanos
Durante una reunión con el grupo Vertebra, el titular de la asociación se deslindó de cualquier responsabilidad sobre la legitimidad de sus proveedores. Montero afirmó que “no era su obligación saber” sobre la falta de clientes o los domicilios irregulares de las empresas que contrata. Esta postura cínica ha indignado a los contribuyentes que ven cómo el “impuesto verde” se convierte en una caja chica para el partido en el poder.
En contraste con las leyes de Obra Pública, el organismo asigna contratos sin licitaciones ni comprobación de experiencia comercial. Al ser cuestionado sobre por qué no investigó a una empresa que registra oficinas en calles sin pavimentar de Ensenada, el directivo simplemente evadió responder. La opacidad deliberada permite que el “Fosfo Team” maneje millones de pesos bajo un esquema de total discrecionalidad y nula rendición de cuentas.

Investigación Confirma Que A La Empresa Nadie La Conoce
El fraude se hace evidente al constatar que, en el domicilio fiscal reportado en las facturas, la empresa es totalmente inexistente. Vecinos de la zona capitalina negaron cualquier actividad comercial en la vivienda, y los supuestos accionistas no han sido localizados. Resulta inaudito que Reforestación Extrema confíe 9 millones de pesos a una entidad que carece de presencia física y trayectoria comprobable.
Este “negocio naranja” representa una burla para el medio ambiente de Nuevo León y para las empresas que cumplen con sus compensaciones ambientales. El compromiso ecológico del Estado queda reducido a un discurso para ocultar la triangulación de fondos hacia agencias de publicidad. Mientras el aire de la ciudad empeora, el gobierno de Samuel García prefiere sembrar bots y videos virales antes que un solo árbol real.
Array











