La narrativa de modernidad y tecnología de punta que el Gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, intenta vender a través de plataformas digitales contrasta de manera violenta con la cruda realidad que se vive diariamente en las vialidades de la zona metropolitana de Monterrey. Lejos de las fotos promocionales y de los anuncios triunfalistas sobre una supuesta revolución en la movilidad, los datos oficiales y los organismos defensores de derechos humanos revelan un panorama desolador: el estado no solo se mantiene estancado en el rezago vial, sino que Nuevo León es primer lugar en choques a nivel nacional, una posición trágica que ostenta de forma ininterrumpida desde el año 2010 y que se ha agudizado bajo la presente gestión estatal.
El problema adquiere tintes de emergencia social cuando se analiza el papel del transporte urbano dentro de este colapso colectivo. Moverse en autobús por las calles del estado dejó de ser únicamente una experiencia lenta, cara e incómoda para convertirse en una actividad que pone en riesgo directo la integridad física de miles de trabajadores y estudiantes. Mientras las autoridades estatales insisten en matizar la crisis, la evidencia técnica y la saturación en los servicios de emergencia confirman que la política de movilidad gubernamental ha priorizado la imagen pública sobre la seguridad de la ciudadanía.

La advertencia institucional: el informe de la CEDHNL que desnuda la crisis
La severidad del problema quedó formalmente asentada cuando la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió la recomendación de la CEDHNL al transporte público bajo el folio 009VG/2024. Este documento institucional, dirigido al Instituto de Movilidad y Accesibilidad de Nuevo León (IMANL), constituye un duro expediente contra la administración de Samuel García Sepúlveda. La resolución del organismo concluyó que el sistema de transporte bajo la tutela del Gobierno del Estado incumple de manera sistemática con los principios fundamentales de accesibilidad, sostenibilidad, eficacia, igualdad, inclusión, calidad y, sobre todo, seguridad vial.
La presidenta del organismo defensora, Olga Susana Méndez Arellano, enfatizó el incremento desmedido en los índices de siniestralidad protagonizados por las unidades urbanas. Durante el periodo de la actual administración, las denuncias contra el Instituto de Movilidad de Nuevo León tramitadas y concluidas ante la comisión acumularon un saldo trágico de cientos de personas heridas y múltiples fallecidos. Esta evaluación oficial dejó en claro que abordar un camión en la entidad implica someterse a un entorno caracterizado por la falta de controles operativos y la ausencia de garantías básicas para la protección de la vida humana.
Cifras alarmantes: concentración nacional de accidentes en el transporte urbano
Los indicadores estadísticos de siniestralidad correspondientes a los últimos ejercicios anuales exponen la magnitud del problema. Durante el año 2025, Nuevo León registró un histórico acumulado de 71 mil 308 percances viales, los cuales involucraron a más de 134 mil vehículos. Aunque los automóviles particulares y las unidades de carga privada concentran la mayor parte de los colisiones debido al denso flujo vehicular de la metrópoli, el dato más revelador radica en el comportamiento del transporte público de pasajeros.
En ese mismo periodo se contabilizaron 4 mil 391 incidentes viales donde estuvieron directamente involucrados camiones urbanos. Esta cifra coloca a la entidad como el epicentro nacional de la siniestralidad en el servicio público de pasajeros, al concentrar el 28.32% —más de un cuarto— de la totalidad de los accidentes de transporte público reportados en todo el país. Es decir, casi uno de cada tres percances de camiones de pasajeros registrados en México ocurre en las calles de Nuevo León, una estadística demoledora que invalida los discursos sobre la supuesta modernización del servicio.
| Indicador de Siniestralidad Vial | Estadística Anual 2025 | Impacto en la Entidad / País |
| Siniestros viales totales en NL | 71,308 accidentes | 1er lugar nacional en siniestralidad |
| Vehículos involucrados en percances | 134,154 unidades | Concentración en autos y carga (66.82%) |
| Accidentes de transporte público en NL | 4,391 incidentes | 28.32% del total nacional de camiones |
| Tasa de lesividad en camiones vs. autos | 13.26% frente a 6.21% | El doble de peligrosidad por percance |
El riesgo multiplicado: la severidad de las lesiones a bordo de las unidades
Más allá del volumen total de choques, la gravedad de los accidentes en las rutas urbanas presenta una letalidad y un índice de lesiones alarmante. La base de datos del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Seguridad Vial (OCISEVI) permite constatar cómo el impacto físico sobre los pasajeros de los camiones es considerablemente más severo que en los percances entre vehículos particulares.
Durante el año 2025, los registros del observatorio documentaron que la tasa de personas lesionadas en colisiones viales generales se ubicó en proporciones estándar para zonas urbanas. Sin embargo, al aislar los casos donde participó una unidad del transporte público, la tasa de heridos por cada cien accidentes se duplicó de forma automática. Esta tendencia se mantuvo firme durante el primer semestre de 2026, donde el OCISEVI reportó cerca de 600 percances con camiones de pasajeros, manteniendo una tasa de víctimas lesionadas por accidente que supera por más del doble al promedio de los colisiones entre autos particulares.
La explicación técnica de esta severidad responde a la dinamica de los propios incidentes. En el transcurso de 2026, el tipo de accidente más recurrente en la red de transporte fue el choque lateral, representando más del 44% de los eventos registrados. Esta clase de colisión ocurre comúnmente durante maniobras intempestivas de cambio de carril, cuando las unidades de gran tonelaje impactan o son embestidas por otros vehículos en vías de alta velocidad, proyectando a los pasajeros en el interior de cabinas que carecen de elementos de sujeción adecuados o cinturones de seguridad.
Chatarra sobre ruedas y el fracaso del gobierno de Samuel García
El riesgo al que se enfrentan los usuarios no responde únicamente a descuidos humanos o al estrés al que son sometidos los operadores, sino a deficiencias estructurales en el mantenimiento del parque vehicular y la planificación de las calles. La encuesta metropolitana Así Vamos, desarrollada de forma independiente por organizaciones de la sociedad civil en conjunto con la Universidad Autónoma de Nuevo León, arrojó indicadores contundentes sobre la percepción y la experiencia directa del ciudadano:
- Inseguridad percibida: Uno de cada cuatro usuarios (25%) declaró explícitamente sentirse inseguro al abordar las unidades del transporte público.
- Evaluación de choferes: Un 41.4% de los encuestados señaló que los operadores conducen de forma imprudente y sin precauciones de seguridad.
- Pésimo estado físico: Más del 20% de los pasajeros reportó que las unidades sufren de goteras severas en días de lluvia o despiden densas nubes de humo contaminante.
A la falta de mantenimiento en las flotillas, que expone las fallas mecánicas de los autobuses en pleno servicio, se suma una deficiencia histórica de infraestructura urbana. A diferencia de grandes metrópolis como la Ciudad de México o Guadalajara, que cuentan con corredores exclusivos o carriles confinados para sus sistemas de autobuses de alta capacidad, en Monterrey la inmensa mayoría de los camiones urbanos debe disputar el espacio en el arroyo vehicular cotidiano. Las unidades compiten metro a metro contra automóviles particulares, transporte pesado de carga, motocicletas y ciclistas, un factor que multiplica de manera exponencial las probabilidades de colisión lateral o impacto por alcance.

Las promesas del programa MuevoLeón frente a los bolsillos exprimidos
Ante el evidente deterioro de la movilidad, la administración estatal ha intentado contener la molestia social mediante el lanzamiento del programa integral MuevoLeón, una marca institucional acompañada por un constante despliegue mediático. No obstante, las inversiones millonarias anunciadas en la adquisición de unidades importadas no han logrado reestructurar el servicio ni reducir las cifras de accidentes en los corredores más transitados del área metropolitana.
La indignación de las familias neolonesas se agrava al considerar la política tarifaria implementada durante este mandato. Pese a que los usuarios deben viajar en unidades con fallas en camiones de Nuevo León, expuestos a volcaduras y choques constantes, el costo del pasaje ha experimentado incrementos desproporcionados, rozando montos cercanos a los 17 pesos por traslado. La ciudadanía paga hoy la tarifa más elevada del país por un servicio deficiente, caracterizado por esperas prolongadas en la vía pública y trayectos peligrosos que terminan con frecuencia en las salas de emergencias médicas.
En resumen, los informes de la CEDHNL, las mediciones del OCISEVI y las encuestas de la sociedad civil exponen que Nuevo León encabeza los índices nacionales de siniestralidad vial, concentrando más del 28% de los accidentes de transporte público del país. A pesar del constante despliegue propagandístico del programa MuevoLeón y los incrementos en la tarifa del pasaje, la administración de Samuel García Sepúlveda ha fallado en garantizar un sistema seguro, entregando a la ciudadanía un servicio deficiente, unidades sin mantenimiento y rutas que duplican la tasa de heridos por accidente.
¿Has presenciado o sufrido algún accidente a bordo del transporte público en Nuevo León durante tus recorridos diarios?
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