La propaganda estatal vende ilusión mientras los recursos públicos se desvanecen en meros retoches. El pasado sábado 22, Samuel presumió una vía de 20 km para enlazar dos embalses, omitió que la inmensa mayoría era un camino ya construido. La sombra del maquillaje de obras hídricas sobre la carretera de 20 kilómetros y la falta de aval formal de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) revelan el sello de esta gestión.
Samuel presumió una vía de 20 km con solo seis kilómetros nuevos
El despliegue publicitario del gobierno estatal volvió a chocar de frente contra la realidad de los expedientes oficiales. La narrativa triunfalista vendió una conexión vial totalmente inédita entre los embalses más promocionados del estado, sin embargo las bases de la licitación destaparon la verdad sobre la obra.
Del trayecto total únicamente 6 kilómetros corresponden a pavimento recién colocado desde cero por la constructora. Los 14 kilómetros restantes ya contaban con asfalto y solo recibieron un mantenimiento superficial. Los automovilistas transitan por la misma ruta angosta de dos carriles que ya existía previamente.
La simulación del trayecto entre Presa Libertad y Cerro Prieto
El tramo que conecta la Presa Libertad y Cerro Prieto fue presentado como un “logro histórico de movilidad“. Las autoridades afirmaron que el recorrido entre ambos puntos ahora toma solo noventa minutos de traslado.
No obstante los conductores se topan con un camino de seis metros de ancho sin ampliaciones sustanciales. La inversión millonaria sirvió para colocar una capa de asfalto sobre trazos que ya operaban desde hace años.
El discurso oficial disfraza simples labores de bacheo y pintura como megaproyectos de infraestructura vial. La ciudadanía paga el costo de obras infladas en redes sociales pero limitadas en los hechos.

Samuel presumió una vía de 20 km mientras la obra hídrica sigue trabada
La prisa por inaugurar accesos contrasta con la parálisis técnica que sufre la megaobra principal. La administración presumió la entrega de los trabajos secundarios como un triunfo culminado en la zona.
Sin embargo el embalse continúa sin operar dentro de los parámetros legales y técnicos requeridos. El mandatario presume carreteras de acceso mientras el vaso principal carece del aval federal para funcionar.
Esta prisa por colgarse medallas revela una gestión volcada a la foto y distante de la efectividad. Los nuevoleoneses reciben instalaciones turísticas en lugar de agua garantizada en sus hogares.
Falta de aval de la Comisión Nacional del Agua frena la entrega
La Comisión Nacional del Agua mantiene detenido el proceso de recepción formal de la infraestructura. La dependencia federal detectó múltiples inconsistencias técnicas durante las inspecciones de campo en el sitio.
El gobierno estatal asegura que la parte física concluyó pero no ha resuelto los señalamientos formulados. Sin esa validación el embalse no puede integrarse al sistema hídrico oficial del país.
La falta de capacidad técnica para solventar las observaciones mantiene la obra en un limbo burocrático. El aparato estatal prefiere promocionar el turismo en lancha antes que cumplir la ley.

Samuel presumió una vía de 20 km para tapar las fallas de fondo
La estrategia de comunicación gubernamental busca ocultar los retrasos con anuncios espectaculares en plataformas digitales. Cada señalamiento por inconsistencias técnicas es respondido con vídeos de paisajes y boletines sesgados.
La realidad es que el estado entregó una vía estrecha y un embalse que no aporta agua formalmente. La discrepancia entre el gasto ejecutado y los beneficios reales causa indignación en la comunidad.
Nuevo León requiere infraestructura hídrica funcional y carreteras de alta capacidad sin engaños publicitarios. La fiscalización de estos proyectos resulta urgente para evitar más desperdicio de dinero público.
Array












