La creatividad de los ciudadanos en internet no descansa y esta vez dio origen a un nuevo apodo para el gobernador de Nuevo León, a quien ya bautizaron formalmente en las plataformas digitales como “Salmuel”. Este sobrenombre surge a raíz de una supuesta “maldición” o mala fortuna que arrastra el mandatario estatal, ya que los usuarios señalan que proyecto, empresa o equipo deportivo que respalda públicamente, termina de forma inevitable en el fracaso absoluto o en la cancelación.
El gobernador de Nuevo León y las estrategias de Marketing fallidas
La ciudadanía ha comenzado a cuestionar duramente la obsesión del poder ejecutivo por la imagen pública, vinculando directamente la figura del gobernador de Nuevo León y las estrategias de Marketing fallidas que han marcado su administración. Desde la fallida instalación de la gigafábrica de Tesla que jamás llegó a concretarse, hasta las constantes averías y deficiencias operativas en el sistema de transporte Metrorrey, la opinión pública percibe que existe un enorme abismo entre la narrativa de prosperidad de las redes sociales y la realidad que se vive en las calles de la entidad.
Esta desconexión con las problemáticas reales se agudizó con la movilización de personal de la administración estatal, quienes presuntamente fueron forzados a participar activamente en brigadas de promoción para regalar camisas conmemorativas con miras al Mundial del 2026. Los ciudadanos criticaron severamente este despliegue de recursos, catalogándolo como un acto meramente proselitista y fuera de lugar que sólo sirvió para sumar un tropiezo más a la lista de proyectos salados que incluye a delegaciones como Japón y a los propios Tigres de la UANL.

¿Que hizo el gobernador de Nuevo León para ser apodado así?
Más allá de las mofas deportivas en los estadios, la indignación social escaló a niveles críticos al descubrirse que hizo el gobernador de Nuevo León para ser atacado fuertemente por diversos colectivos civiles e integrantes de la sociedad organizada. En las últimas horas, defensores de derechos humanos denunciaron que la administración estatal interfirió de forma directa para silenciar las exigencias de justicia y visibilidad de las familias de personas desaparecidas en la entidad, priorizando la propaganda oficial sobre el dolor humano.
El comportamiento del mandatario, quien suele mostrarse en dinámicas cotidianas e institucionales como Samuel García, el esposo de Mariana Rodríguez, fue tachado de insensible e imprudente al intentar opacar una problemática tan sensible en el estado. Mientras la pareja gubernamental participaba alegremente en caravanas de apoyo vehicular junto a funcionarios de primer nivel, las familias de las víctimas alzaban la voz ante lo que consideran un intento sistemático del gobierno por invisibilizar la crisis de seguridad y de personas no localizadas mediante el entretenimiento masivo.
Censura en las pantallas: los anuncios que tapó el gobernador en las pantallas de publicidad
El punto de mayor tensión se originó a raíz de la denuncia pública del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL), respecto a los anuncios que tapó el gobernador en las pantallas de publicidad a través de contratos de última hora. La organización civil detalló que ya se había liquidado formalmente un espacio publicitario de diez segundos con la empresa concesionaria eme.pe. para proyectar los rostros y nombres de sus seres queridos ausentes durante el evento deportivo, buscando el apoyo y la solidaridad de los asistentes.
No obstante, de forma imprevista y arbitraria, la compañía de publicidad comercial admitió que el gobierno del estado adquirió de manera repentina la exclusividad total de esos espacios visuales en el recinto deportivo, forzando la salida inmediata del spot de las familias afectadas. Esta acción de censura provocó que el nuevo apodo para el gobernador de Nuevo León cobrara una fuerza aún mayor entre la población, transformando el chiste de la “saladez” en una seria recriminación política por el uso de recursos públicos para silenciar las protestas ciudadanas.

El rechazo al el apoyo al equipo holandes con intereses políticos
La reprobación de las gradas se hizo sentir con fuerza, ya que el público asistente decidió otorgar su respaldo unánime al conjunto de Marruecos como un acto de karma colectivo ante el apoyo al equipo holandes con intereses políticos que intentó imponer el gobierno estatal. Para los aficionados regiomontanos, la manipulación de los símbolos deportivos con intenciones electorales resultó intolerable, recordando además que la memoria futbolística no olvida las viejas afrentas de justas mundialistas pasadas con el cuadro neerlandés.
Al final de la jornada, la insistencia de imponer el color naranja en cada espacio disponible terminó por hundir la percepción pública del mandatario local. La comunidad lamenta que mientras las autoridades de Nuevo León gastan tiempo, presupuesto y logística en posicionar marcas partidistas en escenarios internacionales, las demandas prioritarias de transparencia, infraestructura digna y búsqueda de personas queden archivadas bajo contratos exprés diseñados únicamente para proteger la imagen del palacio de gobierno.
La gota que derramó el vaso ocurrió durante las actividades del torneo internacional, donde el mandatario, acompañado de su gabinete, intentó colgarse de la fiebre futbolística repartiendo indumentaria en color naranja, un tono que coincide directamente con los colores de su partido político, Movimiento Ciudadano. Sin embargo, la estrategia de relaciones públicas fracasó de forma estrepitosa cuando la escuadra europea quedó fuera de la competencia, desatando una ola de burlas y memes por parte de la comunidad regiomontana.
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