El gobierno estatal sumó un nuevo capítulo a su lista de entregas parciales, pues esta semana Samuel García inaugura edificio de Fuerza Civil a medias sobre la avenida Morones Prieto. Aunque el inmueble cuenta con 20 pisos, apenas una fracción de estos se encuentra operativa, lo que ha generado molestia entre quienes consideran que se prioriza el impacto en redes sociales por encima de la funcionalidad real de la infraestructura de seguridad.
Las constantes obras incompletas de Samuel García en Nuevo León
Este evento no es un caso aislado, sino que se suma a la tendencia de las obras incompletas de Samuel García que han marcado su administración. Al igual que sucedió con el Acueducto Cuchillo 2 y la Presa Libertad, el Ejecutivo estatal optó por realizar un corte de listón simbólico sin que el proyecto esté concluido al cien por ciento. En esta ocasión, la sede policial solo tiene seis niveles funcionales, dejando catorce pisos aún en obra negra o bajo procesos de instalación.
Incluso dentro de lo que ya se considera “terminado”, las deficiencias son evidentes; por ejemplo, solo funcionan dos elevadores para dar servicio a la torre, lo que provocó retrasos en el ingreso de los funcionarios a la Mesa para la Construcción de la Paz. Este patrón de entregar proyectos entregados a medias por el gobierno estatal parece responder más a un calendario de imagen pública que a una entrega formal de infraestructura útil para la ciudadanía.

Una torre de Fuerza Civil sin terminar que sirve de escenario
Tener una torre de Fuerza Civil sin terminar no impidió que el gobernador grabara contenido para sus plataformas, asegurando que desde ahí se coordinarán los eventos relacionados con el Mundial de la FIFA. A pesar de que el comunicado oficial afirma que los pisos estratégicos, como el área del C5 y la oficina del Secretario de Seguridad, ya están en condiciones, la falta de una fecha de entrega definitiva para el resto del complejo deja muchas dudas sobre la planeación presupuestaria.
Los trabajadores de la construcción siguen laborando en áreas contiguas mientras los altos mandos policiales intentan despachar entre el polvo y el desorden propio de una zona de obra. El riesgo de operar en una torre de Fuerza Civil sin terminar es que se compromete la eficiencia de la corporación en un momento donde la protección de la gente debería ser la prioridad, más allá de tener un edificio estéticamente agradable para las cámaras.

¿Simulación en seguridad en Nuevo León o avance real?
Para muchos analistas y ciudadanos, este acto representa una simulación en seguridad en Nuevo León, donde se privilegia la forma sobre el fondo. Mientras el mandatario afirma que el control y la protección total están garantizados, la corporación tiene que adaptarse a un edificio que no está listo. El gobernador incluso bromeó anteriormente sobre no dar fechas exactas para no ser cuestionado por la prensa, pero la realidad es que el plazo original de marzo ya quedó en el olvido.
La queja recurrente es que el edificio de Morones Prieto no está listo, al igual que tramos carreteros como la Interserrana que terminan en la nada. Esta estrategia de inaugurar pedazos de construcciones parece ser el sello de la casa. Mientras Samuel García inaugura edificio de Fuerza Civil a medias, la preocupación real es si estos “cascarones” realmente servirán para frenar la violencia o si solo son escenografías costosas para presumir un Nuevo León que solo existe en la publicidad oficial.
Lo vuelve a hacer a medias
Tras su estancia en Nueva York, el mandatario regiomontano encabezó un evento privado para presumir el inmueble. Sin embargo, la realidad es que Samuel García inaugura edificio de Fuerza Civil a medias, ya que los asistentes a la primera reunión de seguridad en el sitio reportaron que el lugar es prácticamente un cascarón donde el ruido de los taladros y los trabajos de construcción impiden el flujo normal de las actividades oficiales.
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