La Constructora Mota-Engil enfrenta nuevos señalamientos por los daños provocados durante las obras de la Línea 4 del Metro, proyecto impulsado por el gobierno de Samuel García. En distintos puntos de Monterrey, la infraestructura urbana presenta afectaciones que, hasta ahora, no cuentan con un plan formal de remediación. Los riesgos persisten y la información oficial sigue siendo limitada.
Daños Urbanos A Lo Largo De Constitución
Durante la construcción del viaducto elevado del monorriel, la empresa Mota-Engil dejó una estela de afectaciones en la zona comprendida entre la Torre Rise y el Hospital de Gine. Tan solo en ese tramo de la Avenida Constitución se han identificado al menos 22 daños distintos.
Estos perjuicios no son menores. Incluyen obstrucciones en drenajes pluviales, alteraciones en colectores y afectaciones directas a infraestructura diseñada para proteger a la ciudad de inundaciones. Además, varios de estos puntos no fueron reportados oportunamente por el Estado.
La falta de intervención inmediata ha generado preocupación. Aunque las obras continúan, no existe una estrategia clara para corregir los daños ya detectados, lo que mantiene latente el riesgo para automovilistas, peatones y viviendas cercanas.

Puente Pino Suárez Y Nuevos Riesgos
Uno de los casos más delicados se localiza en el Puente Pino Suárez. Ahí, la constructora impactó tres puntos para levantar dos columnas del viaducto, a un costado del Río Santa Catarina. Como resultado, se afectó la gaza que conecta el carril exprés de Constitución con dicho puente.
Este daño provocó el desplazamiento de la estructura y la aparición de un socavón que, hasta ahora, no ha sido reparado. A esto se suma la ruptura de una banqueta para permitir el ingreso de maquinaria pesada, dejando expuesta parte de la cimentación del puente.
También se reportaron daños en un puente peatonal cercano. La cimentación quedó al descubierto y solo fue “reforzada” de manera provisional, lo que especialistas consideran insuficiente ante una eventual lluvia fuerte.
Pluviales Afectados Y Sin Solución Por Constructora Mota-Engil
El 27 de octubre pasado se reveló que el pluvial de Venustiano Carranza fue perforado por siete pilotes que sostienen columnas del monorriel. Este ducto desemboca en el Río Santa Catarina y su daño ya provocó inundaciones atípicas durante 2025.
Posteriormente, se detectaron 12 obstrucciones adicionales en pluviales de la Avenida Constitución. Once corresponden a bocas de tormenta y una más a un drenaje pluvial principal. En todos los casos, los pilotes y zapatas alteraron el flujo natural del agua.
Frente al Hospital de Gine, un tubo pluvial fue rellenado con concreto. Esta acción bloqueó la salida del agua y generó encharcamientos recurrentes. A unos metros, la salida de un colector también fue desfigurada, lo que ahora provoca estancamiento.

Falta De Plan Y Respuesta Oficial
Hasta el momento, el gobierno estatal no ha presentado un plan de remediación válido para estos 22 daños. Tampoco se han anunciado sanciones contra los responsables, pese a que el Estado se comprometió a ofrecer una solución antes del 30 de noviembre.
Proyecto De Constructora Mota-Engil Sin Planeación
Las críticas al proyecto no se limitan a los daños visibles. Las obras de las Líneas 4 y 6 iniciaron sin proyecto ejecutivo completo ni permisos municipales, lo que derivó en trabajos acelerados y múltiples irregularidades.
Además, el costo del proyecto se incrementó de manera significativa. Inicialmente presupuestado en 30 mil millones de pesos, el monto más reciente ronda los 42 mil millones, lo que representa un sobrecosto cercano al 40 por ciento.
Especialistas advierten que este porcentaje aún podría aumentar. La eventual reparación de daños, así como posibles litigios o sanciones, podrían inflar todavía más el costo final para el erario.

Antecedentes Que Generan Dudas
El historial de Mota-Engil también ha sido puesto sobre la mesa. En el Tren Maya, particularmente en el tramo 5, la empresa fue señalada por causar daños a cenotes, cavernas y ríos subterráneos.
En aquel proyecto, se documentaron incumplimientos a la Manifestación de Impacto Ambiental y afectaciones derivadas de la colocación de pilotes. Para muchos, el patrón resulta familiar.
Hoy, en Nuevo León, las obras de la Línea 4 del Metro repiten cuestionamientos similares: planeación deficiente, daños ambientales y urbanos, y falta de transparencia en las soluciones.
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